
ARTDEPARTMENT

En el año 2019 un árbitro sentenció por primera vez que un repartidor de Glovo es desleal autónomo y en 2020 fue el Tribunal Supremo quien se pronunció a este respecto, a posteriori de que abriles a espaldas hubiera dicho que eran simplemente autónomos y no había mínimo irregular. Aun así, esto no acabó e incluso el Gobierno aprobó la ley rider para afianzar los derechos laborales en esta profesión para plataformas como Glovo, Deliveroo o Uber Eats.
Ahora un tribunal de Barcelona ha agradecido que 3.572 repartidores o 'riders' de la ciudad tuvieron una relación gremial con la empresa de reparto de comida a domicilio entre los abriles 2015 y 2018. Lo bonito de esta sentencia es que es la que afecta más repartidores hasta la plazo, como explica La Ser.

La Inspección de Trabajo fue la que denunció esta irregularidad tras una inspección en 2019 cuando decidieron interponer una certificado de infracción contra Glovo por no suceder cubo de reincorporación los 3.572 trabajadores. Glovo había impugnado esas actas. Su argumento es que la relación era mercantil. Junto a sostener que esta sentencia puede ser recurrida al Tribunal Superior de Honestidad de Cataluña, por lo que no es firme por el momento.
El tribunal de lo social número 11 de Barcelona ha cubo por buena la autos de la Inspección de Trabajo. Ahora obliga a regular la situación de 3.572 'riders' que hasta 2019 operaban como trabajadores por cuenta propia para Glovo. La sentencia, que publica El Periódico, recoge que:
"Los repartidores no organizaban su trabajo, no negociaban condiciones ni recibían el suscripción directamente de los clientes. Su autonomía se limitaba a nominar el medio de transporte y la ruta a seguir, lo que demuestra la existencia de las características esenciales de una relación gremial conforme al artículo 1.1 del Estatuto de los Trabajadores. El sistema de asignación algorítmica de servicios, la supervisión constante y la posibilidad de ratificación revelan un poder empresarial efectivo".

Teniendo en cuenta que han pasado abriles desde que la inspección se llevase a límite, en torno a de seis, muchos de esos trabajadores ya no están en Glovo. Barcelona es la primera ciudad que censuró el maniquí gremial de la empresa alegando que solo estaba ahorrándose costes de sus empleados. Por otra parte, hay que rememorar que en en 2022 la autoridad gremial sancionó a la empresa con 63,2 millones de euros por consumir a 8.331 falsos autónomos.
A pesar de las multas, La Ser recuerda que, por el momento, sólo un 16% de los riders han pasado a trabajar directamente para la compañía. Y, para seguir ahorrando los costes de contratación se ha sabido que la firma subcontrata flotas externas para no contratar a los repartidores de forma directa.
Hace escasamente unos días que se hizo pública esta información y igualmente qué empresas están ofreciendo el servicio de subcontrata. Una es Fliits, cuyos administradores eran antiguamente directivos en Glovo. El sindicato CCOO explicaba que es trata de un caso de “cesión ilegal” y estudia denunciarlo a la Inspección de Trabajo.

A finales del pasado año, finalmente, Glovo anunció dejar atrás su modelo de falsos autónomos, adaptándose a la ley tres abriles más tarde de la aprobación de la ‘Ley Rider’. La empresa seguía haciendo caso omiso a las peticiones por parte del Gobierno y acumulando multas millonarias hasta este momento. Ahora se sabe que ha contrario otro maniquí para seguir evitando retribuir la seguridad social de sus trabajadores: las subcontratas.
Imagen | Foto de Pilar Rubio en Unsplash
En Genbeta | Los trabajadores jóvenes son la procreación a la que menos les importa el salario. Pero valoran mucho otras cosas de una empresa
Compartir este artículo
Consultoria Personalizada
¡Si aun no tienes presencia en internet o
necesitas ayuda con tus proyectos, por favor, escribenos!