
ARTDEPARTMENT

Hoy en día se puede trastornar en prácticamente cualquier cosa, incluso en vacas. Aunque estas inversiones a veces pueden matar de la peor forma posible: en una estafa. Esto es lo que ocurrió con una empresa de Uruguay —uno de los países con longevo cantidad de vacas del mundo— donde se ha destapado un escándalo que ya se conoce como la estafa de las vacas virtuales.
Esta trama tiene como epicentro a la empresa Conexión Ganadera, que captaba fondos de inversores con el objetivo de comprar vacas. A cambio, ofrecían un rendimiento derivado de la actividad ganadera, especialmente por la traspaso de reses. El retorno prometido era superior al 20% anual en dólares, lo que atrajo rápidamente a miles de personas.
¡QUE NO TE ENGAÑEN! Los principales TIMOS en COMPRAS ONLINE y CÓMO EVITARLOS
En principio, se vendía como una inversión segura. De hecho, uno de los fundadores llegó a fallar: “La bovino siempre tuvo la indulgencia de producir lo suficiente para que el inversor no perdiera con este sistema. Esto es cobrar y cobrar”.
Pero a comienzos de 2025, comenzaron a aflorar las primeras señales de temor: la empresa comunicó que no podía hacer frente a los pagos a sus 4.300 inversores, quienes en conjunto habían invertido 400 millones de dólares. Según las investigaciones, la empresa trató de encubrir sus pérdidas utilizando fondos de nuevos inversores para fertilizar a los más antiguos, en un esquema clásico de estafa piramidal.


La situación desembocó en una tragedia cuando uno de los propietarios, abrumado por las consecuencias, se quitó la vida. A partir de ese momento se iniciaron las investigaciones, y surgieron muchas dudas. Uno de los inversores, Martín Fablet, que llegó a aportar 270.000 dólares, confesó que nunca entendió cómo era posible obtener esos beneficios:
No puede ser que dé esa bramante (efectivo), porque tengo amigos que tienen campo y no les da esa cantidad.
Fablet describe a uno de los responsables como un auténtico “encantador de serpientes”, capaz de convencer a los inversores una y otra vez de que las cifras cuadraban. La secreto estaba en un sistema de trazabilidad que supuestamente permitía identificar cada bovino del país. Sin secuestro, la investigación legal apunta a que muchas de esas vacas nunca existieron: eran "reses aparente".

Los investigadores descubrieron que las etiquetas de identificación que deberían suceder estado en las vacas se guardaban en un cajón y que gran parte de los informes de actividad eran simples declaraciones juradas, fácilmente falsificables.
Uno de los abogados de las víctimas afirmó: “La gentío confiaba como si estuviera dejando su efectivo en un cárcel. Te decían ‘deposité mi efectivo’”. Pero lo cierto es que se trataba de una estafa piramidal. Y lo peor: el 70-75% de los inversores no tenían ni una sola bovino asignada.
En emplazamiento de comprar reses, los responsables desviaban el efectivo a fines personales: coches de suntuosidad, inversiones privadas y transferencias a cuentas en paraísos fiscales como Andorra.
El resultado: miles de inversores que apostaron por una inversión “segura” en la adquisición y traspaso de reses, ahora se encuentran con pocas esperanzas de recuperar su efectivo.
Vía | BBC
Imágenes | Screenroad Daniel Quiceno M
En Genbeta | La psicología detrás de los timos: así se aprovechan los estafadores de nuestra cariño
Compartir este artículo
Consultoria Personalizada
¡Si aun no tienes presencia en internet o
necesitas ayuda con tus proyectos, por favor, escribenos!