
ARTDEPARTMENT

En 1975, un nuevo llamado Bill Gates pasaba las noches frente a un PC en un laboratorio de Seattle, programando sin alivio. Cincuenta abriles luego, otro prodigio tecnológico —Alexandr Wang, a sus 28 años actual director de Inteligencia Artificial (IA) de Meta y fundador de Scale AI— asegura que los actuales adolescentes deberían tomar nota de esa aspecto... pero, esta vez, compartiendo el teclado con una IA.
"Si tienes 13 abriles, deberías acontecer todo tu tiempo practicando el vibe coding. Así es como deberías radicar tu vida", afirmaba recientemente Wang en una entrevista en el podcast TBPN. Su mensaje contribuye a la contemporáneo tendencia a convertir el término vibe coding en una especie de mantra generacional.
El concepto describe una nueva forma de programar en la que la creatividad y la intuición se combinan con las herramientas de IA generativa. En ocasión de escribir líneas de código tradicionales, el legatario recurre al habla natural para 'dialogar' con modelos de IA —como ChatGPT, Claude, o herramientas de explicación como Replit y Cursor— que traducen esas instrucciones en piezas de software sencillo.
Wang lo resume como una mezcla de curiosidad, experimentación y formación continuo: un proceso de "tocar las herramientas hasta entender sus límites". A diferencia de la programación tradicional, donde los principiantes debían dominar lenguajes complejos, el vibe coding abre la puerta a cualquiera que quiera construir poco con ayuda de la IA.
Según Wang, esta habilidad no sólo transforma la guisa en que se software, sino igualmente quién tiene camino al futuro tecnológico.

Para Wang, la historia se repite. Así como Gates o Mark Zuckerberg se beneficiaron de acontecer miles de horas explorando los primeros ordenadores, los jóvenes que hoy dominen la interacción con herramientas de IA estarán mejor posicionados en la próxima plazo. Según Wang,
"Cuando llegaron los ordenadores personales, quienes crecieron con ellos obtuvieron una preeminencia inmensa. Ese momento está ocurriendo otra vez, pero con la IA".
"Los adolescentes tienen una preeminencia natural. Tienen tiempo, curiosidad y menos miedo a equivocarse".
Su recomendación es elocuente: sumar 10.000 horas de habilidad 'profunda' con la IA, el equivalente digital a lo que el psicólogo Anders Ericsson definió como la esencia del dominio diestro. Así que su consejo es...
"Si pasas 10.000 horas jugando con las herramientas y aprendes a usarlas mejor que nadie, tendrás una preeminencia enorme".
Los ejemplos comienzan a multiplicarse, desde adolescentes que usan 'vibe coding' para crear videojuegos y microempresas, hasta estudiantes que lanzan startups basadas en la IA ayer de terminar la secundaria. Wang los flama "los nuevos Bill Gates". Su razonamiento es simple: quienes se formen ahora, en plena transición tecnológica, serán los pioneros de la próxima revolución económica.
"Estamos en presencia de un momento de ruptura. La diferencia entre quien juega con estas herramientas y quien no, será abismal".
El auge del 'vibe coding' no se limita a los adolescentes. Grandes empresas tecnológicas igualmente están adoptando esta metodología. El CEO de Klarna, Sebastian Siemiatkowski, reveló que con ayuda de IA ahora puede crear prototipos en 20 minutos, poco que ayer requería semanas. En Google, según Sundar Pichai, más del 30% del nuevo código ya es generado por IA.

Esta tendencia está redefiniendo qué significa ser programador. Para Wang, el futuro ingeniero no será quien escriba código manualmente, sino quien sepa comunicar con precisión lo que quiere desarrollar: "El rol del ingeniero es muy diferente hoy en día".
Expertos como Andrew Ng, cofundador de Google Brain, coinciden con ese planteamiento; y Ng añade, de hecho. que la IA no elimina la indigencia de programar; al contrario, la democratiza, permitiendo que más personas experimenten y creen.
Desde que Mark Zuckerberg incorporó a Wang a Meta en 2025, tras aceptar a extremidad una inversión de más de 14.000 millones de dólares en Scale AI, el nuevo ejecutor ha pasado a liderar la división de superinteligencia de la compañía. En solo 60 días, construyó un laboratorio de 100 personas que describe como "el más talentoso de Silicon Valley".
Su meta es ambiciosa: crear una IA superinteligente y llevarla a miles de millones de usuarios a través del ecosistema de Meta. Parte de su postura pasa por el hardware: las Meta Smart Glasses, que Wang considera "el transporte natural para la superinteligencia". Con ellos, la IA estaría "adyacente a los sentidos humanos", potenciando la cognición cotidiana.
Wang cree que internamente de cinco abriles la mayoría del código que hoy escriben los humanos será generado por IA, incluido el suyo propio. Pero, allí de verlo como una amenaza, lo interpreta como una oportunidad para reinventar la educación y el trabajo:
"Cuanto más hacedero sea programar, más masa debería hacerlo".
Imagen | Marcos Merino mediante IA
En Genbeta | "Usar habla natural no simplifica el trabajo". En 1979, esta cartel de la programación ya vio venir los riesgos del 'vibe coding'
Compartir este artículo
Consultoria Personalizada
¡Si aun no tienes presencia en internet o
necesitas ayuda con tus proyectos, por favor, escribenos!