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Quienes buscan aprovecharse de los usuarios desprevenidos son como las grandes tecnológicas: nunca dejan de 'innovar'. Si hace unos primaveras el correo electrónico se convirtió en el campo de batalla de los fraudes en itinerario, hoy el teléfono móvil ha tomado el licencia. Las robollamadas, o llamadas automatizadas realizadas por sistemas de IA o grabaciones programadas, se han convertido en una auténtica plaga que afecta a millones de personas cada día.
Una robollamada es una comunicación telefónica realizada por un sistema automatizado, generalmente sin intervención humana directa. Estas llamadas pueden tener fines legítimos —como recordatorios de citas médicas o actualizaciones de vuelos—, pero el problema radica en su uso indebido por parte de estafadores, empresas sin escrúpulos o campañas políticas invasivas.
El funcionamiento es simple: un sistema automatizado marca miles de números por minuto, reproduce un mensaje figura o interactivo, y en algunos casos, transfiere la llamamiento a un cámara humano si el adjudicatario avala.
Las robollamadas han crecido exponencialmente en los últimos cinco primaveras. Según estudios de la empresa de ciberseguridad Truecaller, en 2023 se registraron más de 50.000 millones de llamadas no deseadas a nivel general. Esta número no solo evidencia el efecto del problema, sino igualmente la necesidad de tomar medidas efectivas.
En lo que respecta a España, las robollamadas igualmente se han convertido en un problema persistente, a pesar de los esfuerzos regulatorios recientes:
Las llamadas silenciosas, donde captan la respuesta del adjudicatario para conocer si el número está activo, son cada vez más frecuentes

Aunque algunas robollamadas son simplemente molestas, otras representan amenazas serias para la seguridad personal, financiera y digital del adjudicatario:
Muchas robollamadas simulan ser de bancos, servicios públicos o proveedores de telefonía. Alertan de supuestas incidencias o cobros para inducir a la víctima a revelar datos bancarios, o fragmentos de información personal: nombre, dirección, data de salida, DNI, etc. Todo ello puede ser utilizado seguidamente para brindar cuentas o contratar servicios a nombre del afectado.
Gracias al uso de IA y técnicas de suplantación de voz, hay robollamadas que simulan la voz de un corriente —a menudo un hijo o nieto— en apuros para solicitar fortuna urgente, apelando al miedo y la empatía.
Una de las formas más sutiles y peligrosas de estafa telefónica. La llamamiento comienza con una pregunta sencilla —por ejemplo: "¿Es usted el titular de esta itinerario?"— buscando que el adjudicatario responda "sí". Esa vídeo puede ser manipulada y reutilizada como supuesta prueba de consentimiento verbal para cargos, suscripciones o contrataciones no autorizadas. Este método ha sido detectado en España en varias oleadas desde 2023, y se ha sofisticado con la integración de IA para personalizar el saludo auténtico y aumentar la confianza del interlocutor.
En algunos casos, la finalidad de la robollamada no es estafar directamente, sino registrar la voz, detectar hábitos, conocer franjas horarias en que contestas o incluso realizar pruebas de examen de tono emocional, con fines de segmentación comercial o fraude posterior.

Imagen | Marcos Merino mediante IA
En Genbeta | Si te llaman, respondes y no te dicen ausencia (excepto, quizá, un 'goodbye'), eso es una 'robollamada'. Y así puedes evitarlas
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